sábado, 29 de marzo de 2008

Aprender a aprender



"El profesor sabio no te pide que entres en la casa de su sabiduría.Te conduce hasta el umbral de tu mente."


Kahlil Gibran



Después de los últimos descubrimientos del cerebro, especialmente el trabajo desarrollado por el premio Nóbel Roger Sperry, la contribución de Howard Gardner y sus ideas sobre las Inteligencias Múltiples y el indiscutible trabajo del búlgaro Georgie Lozanov, padre de la Sugestopedia y de todos los estilos de aprendizaje desarrollados a partir de ella, podemos decir que la tarea de enseñar se puede hacer de una forma distinta, menos estresante, más agradable y mucho más efectiva de lo que tradicionalmente se ha hecho hasta ahora. Aprender, por otro lado, puede convertirse también en un proceso más rápido, más divertido y mucho más individualizado. Aprender es una aventura fascinante hacia un mundo mágico lleno de sensaciones, donde todos los sentidos del ser humano están en juego y donde el alumno descubre que tiene un cerebro maravilloso del que va a sacar su máximo provecho. El uso de determinadas técnicas llevadas al aula, aportadas a través de la Sugestopedia, la Programación Neurolingüística (PNL), las Inteligencias Múltiples y la combinación de los dos hemisferios del cerebro harán que todos: alumnos y docentes, inicien un viaje maravilloso, que una vez emprendido es difícil dejar.



En cierta ocasión, no hace mucho tiempo, un científico visitó un colegio con el propósito de hacer unas simples preguntas a los profesores que allí enseñaban. El investigador se reunió con un grupo de ellos en una sala del centro y les preguntó que cuántas horas dedicaban a preparar sus clases y que cuánto tiempo invertían en diseñar y desarrollar actividades para sus alumnos. La respuesta fue inmediata: "¡Muchas, muchísimas, cientos de ellas!" -respondieron todos al unísono, casi sin pensarlo. Una vez obtenida la respuesta, el científico les dio las gracias y se despidió. Aquella visita no parecía tener mucho sentido. ¡Llegar desde tan lejos para preguntar una cosa tan simple y absurda! "¿Quién no sabe que las clases han de prepararse con antelación?" -se preguntó más de uno en su cabeza.
Días mas tarde, el mismo científico acudió otra vez al colegio con el propósito de hacer otra pregunta. "¿Cuánto tiempo dedican a aprender cómo aprenden sus alumnos?"-les dijo. "¿Cuánto tiempo invierten en conocer cómo funciona el cerebro humano para hacer que el aprendizaje sea más efectivo?"-insistió.
Hubo un silencio prolongado. Algunos se miraron a los ojos intentando adivinar lo que ellos transmitían, otros se inclinaban hacia delante como si fuesen a responder, hasta que, de pronto, una maestra, que llevaba varios años enseñando en aquella escuela, dijo: "Sinceramente, ninguna, ninguna". Los demás la miraron y no respondieron. El silencio se prolongó por unos segundos más. Entonces el científico miró a cada uno de ellos con mucho respeto, les dio nuevamente las gracias y se fue. Jamás volvió al colegio.



El cerebro humano es el órgano más complicado del cuerpo humano. De él se cree que conocemos sólo, y con gran asombro, el 8%. Sabemos que tiene dos hemisferios y que cada uno tiene unas funciones bien diferenciadas. Además, conocemos que está divido en tres partes, las cuales conforman un todo: el tronco cerebral (cerebro reptil), el sistema límbico (cerebro mamífero) y el neocortex (cerebro pensante). También está constatado que cada una de estas partes condiciona a la otra; es decir, que si el tronco cerebral está afectado, éste va a condicionar al sistema límbico y éste al neocortex. Es un proceso en cadena. Por ejemplo: el estrés tiene que ver con el tronco cerebral, un alumno que esté bajo un estado de ansiedad, cansado, estresado o en cualquier otro estado que afecte a esta parte no puede aprender nada, por mucho empeño que nosotros los docentes pongamos. Es biológicamente imposible.
Nuestra actitud en el aula es tan importante que puede determinar en muchos casos el éxito o el fracaso de nuestros alumnos. Es necesario que el ambiente del aula sea relajado, libre de amenazas y que el lenguaje que se utilice sea positivo, tanto verbal como no verbal. La ciencia nos dice que el hecho de usar un lenguaje positivo determina la motivación, la autoestima y la confianza de nuestros alumnos en lo que están aprendiendo, en ellos mismos y en nosotros -los profesores.
Toda la información que nosotros recibimos es a través de nuestros sentidos y transmitida a nuestro cerebro para que éste la procese e interprete. La mayoría de nosotros tenemos un canal preferido para recibir la información que necesitamos aprender. Así, hay alumnos VISUALES: aprenden mejor por lo que ven, AUDITIVOS: aprenden mejor por lo que oyen, KINESTÉSICOS: aprenden mejor si están envueltos en la propia actividad, usando sus manos, su cuerpo, sus sentimientos, ... El olfato y el olor son canales menores pero también están directamente asociados con sentimientos negativos o positivos sobre el propio aprendizaje. La ciencia ha demostrado que, generalmente, en un aula cualquiera podemos encontrarnos con un 29% de alumnos que tiene una preferencia visual, un 34% auditiva y un 37% Kinestésica. Pero, de la misma forma que hay alumnos visuales, auditivos y kinestésicos, también nosotros los docentes tenemos un canal de preferencia que puede o no, como ocurre, sintonizar con el de nuestros alumnos y no obtener el resultado que esperábamos. Si usamos todos los canales sensoriales, no estamos dejando ninguno en el olvido y nuestras clases llegarán a ser mucho más efectivas.
Aprendemos a través de todos nuestros sentidos
La introducción en el aula de elementos visuales: posters, carteles, olores, visualizaciones, fantasías guiadas, mapas mentales, colores, dibujos, reglas nemotécnicas, juegos de mímica, dramatizaciones, gorros, disfraces, marionetas, juegos donde estén involucradas nuestras emociones, ejercicios de gimnasia cerebral... mejora de una forma impensable el aprendizaje de los contenidos objeto de estudio. La música, también, es otra herramienta que facilita el aprendizaje. Con la música nuestro cerebro está más receptivo. Es un fascinante vehículo para facilitar la relajación y un medio para activar estados de ánimo.
La metodología tradicional ha enfocado la enseñanza desde el hemisferio izquierdo; sólo cuando somos niños se nos estimula en actividades relacionadas con el hemisferio derecho: dibujar, pintar, jugar, cantar, estamos sentados en el suelo, trabajamos en grupo, los pupitres están ubicados de forma distinta, se cuentan historias y cuentos, etc.; sin embargo, a partir de determinada edad hay un cambio totalmente brusco con respecto a lo que hacíamos antes: nos sentamos individualmente., la clase está organizada de forma diferente, ya no se canta, ni se pinta, ni se dibuja, ni tan siquiera hay música en la clase. Eso sí, tenemos una asignatura que se llama Música y dibujamos en otra clase específica. ¿Te imaginas que en la clase de matemáticas se pueda cantar o que en la de Historia se dibuje o que en la clase de Física o Química los alumnos hagan una representación teatral? ¿Es una utopía? ¿Una locura? No. ¿Qué te impide hacerlo? ¿Qué resultados son los que tenemos hasta ahora? ¿Te gustaría cambiarlos? ¿Te gustaría que fueran mejores, que tus alumnos tengan todos un 10?
Si siempre haces lo que siempre has hecho, siempre obtendrás lo que siempre has obtenido.
¡Es una pena! ¡No nos damos cuenta de que usando el hemisferio derecho nuestros alumnos pueden aprender mil veces mejor que usando sólo uno, el izquierdo!
Hace unos años se puso de moda ir por los institutos y colegios haciendo tests de inteligencia, muchos de nosotros lo podemos recordar. Aquellos tests, que eran administrados por unos señores enchaquetados, y que posteriormente entregaban los resultados a los padres de los alumnos informándoles de lo muy o poco inteligente que eran sus hijos, (¿Cuántos genios no habrán abandonado sus estudios por el trauma que ello les pudo haber causado o inducidos por sus padres, con el convencimiento de que sus hijos eran unos torpes?) - gracias a Dios-, esto ya ha pasado a la historia. Aquel concepto de inteligencia tan estrecho, pues solamente medía a aquellos alumnos que eran buenos en matemáticas y en lingüística, hoy está muy superado (¡Eso esperamos!). Según estos tests Albert Einstein sería un fracaso escolar. ¿Sabías que comenzó a leer cuando tenía siete años y que sus profesores lo describieron con un niño torpe? ¿Sabías también que Louis Pasteur fue un alumno mediocre y uno de los peores en Química? Y así podríamos seguir contando los fracasos de genios de nuestra civilización como Walt Disney, Ramón y Cajal, Churchil, etc.
"¡Pues -dijo el bobo -, la mejor forma de explicarlo es hacerlo!"Lewis Carrol
La teoría del H. Gardner sobre las inteligencias múltiples está bastante popularizada. Cuando escuchamos la frase: " X es muy inteligente", inmediatamente preguntamos: ¿inteligente en qué? Gardner define ocho inteligencias en su estudio, después Daniel Goleman incorporó la Inteligencia Emocional y recientemente se habla de la Inteligencia Espiritual. Por ello, de la misma forma que es imprescindible incorporar una enseñanza sensorial a nuestras aulas, según estas ideas, es indiscutible que la metodología que usemos esté basada en el uso de las inteligencias múltiples. La aplicación práctica de estas ideas y la combinación de dichas inteligencias en el aula puede conseguir unos resultados sorprendentes, pues estamos uniendo y trabajando con los dos hemisferios del cerebro y usando todos los canales de aprendizaje, lo que hace que en nuestro cerebro incremente el número de conexiones entre las células, permitiendo que el aprendizaje sea más rápido.
¿Cuántas veces diseñamos actividades pensando en lo que van a aprender nuestros alumnos y no tanto en cómo vamos a enseñarles? ¿Cuántas veces y de qué forma revisamos lo que se ha hecho el día anterior? ¿Sabías que el 80% de lo que enseñamos se pierde en 24 horas si no se ha revisado? ¿Cómo imaginas una clase donde los alumnos aprenden de nueve formas distintas?




Tipos de Inteligencia
Hemisferio Izquierdo
Inteligencia Lingüística
Inteligencia Lógica -matemática
Hemisferio Derecho
Inteligencia Kinestésica
Inteligencia Visual-espacial
Inteligencia musical
Dos Hemisferios
Inteligencia Interpersonal
Inteligencia Intrapersonal
Inteligencia Ecológica
Inteligencia Emocional




¿Cuántas veces nos hemos preguntado qué quiero que mis alumnos aprendan hoy? ¿Qué pretendo hacer hoy? ¿Cómo voy a ayudar a mis alumnos a visualizar lo que esperan de mí? O, por el contrario, ¿Hemos entrado a clase, pasado lista y pedido que abran el libro por la página x?
Cuando asistimos a un concierto lo primero que nos llama la atención es que antes de comenzar, cada instrumento es afinado para que, después, cada nota y compás suene como tenía que sonar. Igual ocurre con nuestras clases, antes de la sinfonía, de impartir la materia, es importante afinar nuestro cerebro para que el aprendizaje sea total.
Animar a nuestros alumnos a revisar los contenidos en parejas, en grupos, o individualmente en clase o en casa, usando mapas mentales u otras actividades basadas en las inteligencias múltiples puede convertir el aprendizaje en un proceso mucho más activo.
Aprendemos solo el 10% de lo que leemos, el 15% de lo que oímos y el 80% de lo que experimentamos.
Todos usamos distintos tipos de inteligencias, unas más que otras. Aunque existen medios para conocer qué tipo de inteligencias usan nuestros alumnos, sería poco práctico diseñar actividades específicas para cada uno de ellos en particular y porque además nuestra misión como docentes es también abrir el abanico para que nuestros alumnos usen cuántas más inteligencias mejor. Por ello, y con el fin de llegar a todos, es necesario que las actividades que hagamos en clase abarquen, si no todas, la mayoría de ellas, sin olvidarnos, además, de los canales de aprendizaje.
Enseñar holísticamente es aprender a aprender de nosotros mismos como docentes, de nuestros sentimientos y emociones, y también de nuestras acciones, pero también es ser consciente de que nuestros sentimientos y emociones no son las de nuestros alumnos. Además de esto, aprender a aprender es trabajar con todo nuestro ser: con el intelecto, el espíritu y el cuerpo. Es, también, combinar los dos hemisferios y trabajar con el cerebro reptilíneo, el límbico y el neocortex. Por eso, cuando el aprendizaje no se da, el profesor ha de mirar esta situación como quien se mira a un espejo y ver dentro de él qué ha podido impedirlo.
Ahora quisiera que cerrases los ojos y visualices una pastelería. Quisiera que veas en tu mente las vitrinas llenas de ricos y estupendos pasteles. Huele ese aroma característico de horno, de pastel recién hecho. Escucha cómo los pasteleros entran y salen trayendo bandejas llenas de tartas y las colocan en las vitrinas delante de ti. De pronto te das cuenta de que hay una tarta nueva, sumamente atractiva, deliciosa. Tu boca ya la está saboreando, solo con mirarla. Pides un pedazo, deseas probarla, y después de darle el primer mordisco, sabes lo que es un manjar de dioses. "¿Cómo no la había visto antes?" Sin embargo, la dependienta te dice que siempre ha estado ahí, en la misma vitrina, desde siempre.


Lo escrito arriba pretende ser este trozo de pastel, convencido de que te apetecerá tomar otro y otro, hasta finalmente comprar la tarta entera y llevártela a casa y, posteriormente, pedirle la receta al pastelero para hacerla tu mismo.
Tú eres el o la único/a que puede transformar tu clase y hacerla inmensamente impactante. Disfrútala.